La Tierra en Miniatura: números y emoción

marzo 16, 2009

Presentar es un arte. Más si cabe cuando el presentador no está ahí para acompañar con su persona y su voz las transparencias que desfilan sobre la pantalla. Existen presentaciones sin presentador, las cuales podríamos denominar autopresentaciones. Cuando una presentación se presenta a sí misma, debe cumplir una serie de requisitos:

  • Utilizar fotografías grandes, impactantes, de calidad profesional, con una composición estética, por ejemplo aplicando la Regla de los Tercios.
  • Integrar grácilmente el texto con las imágenes. El texto debe ser breve, relevante y de tamaño grande.
  • Acompañar el conjunto con una música adecuada al mensaje y al humor de la presentación.

La siguiente presentación, titulada La Tierra en Miniatura, constituye un ejemplo excepcional de cómo crear una autopresentación capaz de transmitir no sólo datos sino también emoción.

The Miniature Earth

La Tierra en Miniatura es una presentación que informa e inspira. Difícilmente podría un orador añadir algo más a la presentación en sí misma. Y recuerda que en las presentaciones lo que no suma, resta.

The Miniature Earth

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La vida sin extremidades: presentaciones con emoción

marzo 4, 2009

Nick VujicicMe llegó el enlace al siguiente vídeo con una presentación de un tal Nick Vujicic. Quedé impresionado, totalmente anonadado. No recuerdo haber visto una conferencia que transmitiera tanta emoción ni tan inspiradora, sin caer ni un solo instante en el sentimentalismo barato, lo cual podría ser bastante sencillo teniendo en cuenta la condición física del ponente: nació sin extremidades.

El desarrollo de la charla es un ejemplo de maestría en el arte de presentar: cómo Nick captura el interés al principio mediante la música, cómo mantiene al público pendiente de sus palabras y cómo consigue transmitir un mensaje memorable al final. Y lo más difícil de todo: ante un público adolescente en un instituto.

Sorprendente. Magnífico. Inspirador.

Pueden verse más vídeos de presentaciones de Nick en su sitio web, la vida sin extremidades.

Actualización 07/11/2011

Nick Vujicic ha protagonizado un bellísimo cortometraje en torno al tema del poder de superación del ser humano, titulado El circo de la mariposa:


Presentaciones pegadizas

enero 28, 2009

Pegar y pegar¿Por qué unas ideas resultan memorables y prosperan mientras que otras mueren en el olvido? ¿Qué podemos hacer para que nuestras ideas más valiosas disfruten de mayores oportunidades de sobrevivir? El libro “Made to stick” (título traducido con poca fortuna al español como “Pegar y pegar“, cuando una traducción más feliz podría haber sido “Ideas pegadizas”) busca dar respuesta a estos importantes interrogantes. Los autores se lanzaron a la investigación de por qué unas ideas resultan pegadizas: se propagan, se entienden, se recuerdan y causan un efecto duradero, modificando las opiniones o las conductas de nuestro público. Tras analizar cientos de ideas pegadizas, observaron una y otra vez los mismos seis principios en funcionamiento.

Principio 1: La idea debe ser simple

Resulta fundamental encontrar el núcleo de nuestra idea o de nuestro mensaje, para lo cual debemos ser maestros de la eliminación. Debemos excluir sin piedad todo lo que no es importante, todo lo que no sea de la máxima prioridad. Si al leer un libro lo subrayas entero, es como si no hubieras subrayado nada. Y recuerda, simple no es sinónimo de vulgar. Podemos encontrar magníficos ejemplos de ideas simples y profundas a la vez en refranes y proverbios.

Simple

Principio 2: La idea debe ser inesperada

Para que nuestras ideas lleguen a la audiencia debemos ser capaces de atraer y mantener su interés. Podemos utilizar la sorpresa para captar el interés y la curiosidad para mantenerlo. Un buen método consiste en abrir lagunas en el conocimiento de la audiencia y llenar posteriormente esas lagunas, dando respuesta a los interrogantes planteados o ayudándoles a que las descubran por sí mismos. Podemos acompañar a la audiencia a través de una aventura de descubrimiento de nuevos conocimientos.

Inesperada

Principio 3: La idea debe ser concreta

Las abstracciones no se recuerdan. Las ideas pegadizas siempre rebosan de imágenes concretas. Hablar en un lenguaje concreto y visual es la única manera de asegurar que nuestra idea llegará con claridad a todos en la audiencia. Lo concreto sobrevive. Una vez más los refranes demuestran este principio concisamente: más vale pájaro en mano que ciento volando.

Concreta

Principio 4: La idea debe ser creíble

El público debe creer en nuestras ideas. Por desgracia, a menudo el único recurso que se nos ocurre es echar mano de datos y más datos, enterrando a la audiencia bajo montañas de estadísticas. Lo importante no son los números sino su contexto y su significado. Debemos buscar formas de ganar credibilidad ante la audiencia, pero sin aburrirla. En función de la ocasión servirá nuestro propio prestigio profesional o el de alguien a quien citemos, los datos que esgrimimos, los resultados de los experimentos, el material gráfico mostrado, etc.

Creible

Principio 5: La idea debe ser emotiva

¿Cómo conseguir que la audiencia se interese por nuestra idea, que le preocupe, que le afecte? Haciéndoles sentir algo. Sentimos emociones por la gente, no por abstracciones. La audiencia no está compuesta por procesadores mecánicos limitados a digerir listas de datos y hechos, la audiencia está compuesta por seres emocionales. Es más eficaz plasmar nuestras ideas en términos humanos.

Emotiva

Principio 6: La idea debe contar una historia

Los seres humanos somos narradores naturales de historias. Desde contar lo que nos pasó en el atasco durante el trayecto al trabajo hasta lo que nos respondió el profesor cuando no supimos la lección, las historias humanas llenan nuestras vidas. La historia es la forma de comunicación y expresión personal más eficaz desarrollada por el hombre. Nos sentimos atraídos de forma natural hacia las historias: cine, novelas, teleseries, dibujos animados, comics, chistes, … ¡amamos las historias! ¿Por qué nos olvidamos de ellas durante las presentaciones? En vez de mostrar datos, cuenta historias.

Contar historias

Paradójicamente, Pegar y pegar es uno de los libros donde más ideas valiosas he extraído para mejorar las presentaciones, teniendo en cuenta que no es un libro que hable sobre presentaciones en absoluto. Para destacar en el arte de presentar no necesitas dominar el funcionamiento de PowerPoint, sino saber crear y transmitir ideas. Eso sí, ideas pegadizas.

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FICHA TÉCNICA

Autores: Chip Heath y Dan Heath

Título: Pegar y pegar

Editorial: Lid

Páginas: 267

Lo mejor: sin duda alguna, ayuda a diseñar presentaciones pegadizas.

Lo peor: excesivamente largo y repetitivo a veces, violando en cierta medida los principios que predica, especialmente el de la simplicidad.

Dónde comprarlo: Casa del Libro :: Amazon.com :: Amazon.es


Agua, diseño y caridad

octubre 9, 2008

Scott Harrison era un joven de éxito. Trabajaba como promotor de clubes nocturnos y eventos de moda en la ciudad de Nueva York, organizando fiestas para los ricos y famosos, inmerso en un mundo de lujo y glamour. Un día despertó en su loft sintiéndose miserable y decidió dar un golpe de timón a su vida. Pasó dos años como fotorreportero voluntario en África a bordo de uno de los hospitales flotantes de Mercy Ships, una organización humanitaria que ofrece servicios médicos gratuitos en los páises más pobres del mundo. El encuentro cara a cara con la realidad de la pobreza le impulsó a crear tras su regreso charity: water, una organización sin ánimo de lucro que construye pozos para llevar agua potable a gentes de los países en vías de desarrollo.

Diseño a chorros

El sitio web de charity: water, así como las campañas publicitarias para recaudar fondos para construir pozos y para la concienciación sobre la crisis del agua representan un ejemplo soberbio del diseño más efectivo. Desde la imaginativa e impactante forma de presentar estadísticas hasta la cuidada selección de imágenes y texto con un alto impacto emocional, todo en charity: water son lecciones de diseño para nuestras presentaciones y de humanidad para nuestras vidas.

Del folleto al PowerPoint

A continuación he recogido algunas imágenes de sus folletos, que bien pueden servirnos de ejemplo sobre cómo diseñar buenas transparencias. Son simples, concretas, emocionales e informativas. Resulta fácil imaginarnos a un apasionado Scott Harrison usando esas transparencias como telón de fondo para contarnos su historia.

Otra forma de presentar estadísticas

Existen gráficos más allá de las tartas y las barras del Excel. Sólo hace falta imaginación.

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Diseñar o morir


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octubre 3, 2008

La inspiración para el diseño de presentaciones con gancho puede encontrarse en los lugares más insólitos. Esta mañana, al acceder al andén del metro, me han mirado desde carteles de más de tres metros de altura los rostros severos y trágicos de seres maltratados. El Ministerio de Igualdad de Bibiana Aído Almagro ha lanzado una campaña contra el maltrato en el hogar. Los carteles me han llamado la atención por su gran fuerza visual, su simplicidad de diseño y su capacidad de transmitir emoción. Ponen rostro a la violencia. El mensaje es claro, sencillo y llega directamente al corazón de la audiencia. Todo un ejemplo de comunicación.

Del mural al PowerPoint

No resulta difícil imaginarnos esos carteles como transparencias impactantes para una presentación sobre la situación del maltrato en España. Contrastemos esas hipotéticas transparencias, con estas otras al uso, inspiradas en las plantillas habituales de PowerPoint.

Se ha aumentado el contenido textual en detrimento del visual. Como resultado, se ha perdido la sencillez, la emoción y toda la fuerza. El mensaje se diluye y la presentación se vuelve mediocre por muy bueno que sea el ponente. El objetivo, comunicar con el público, ya no se alcanza o sólo parcialmente.

La próxima vez, cuando diseñemos nuestras transparencias con el fin de llegar al corazón de la audiencia, debemos reflexionar si éstas son visuales, simples y comunican emoción. Sin una historia que contar, nuestra presentación se reduce a una mera transmisión de información y perdemos la oportunidad de inspirar a la acción.


Diseñar o morir

septiembre 24, 2008

“Yo soy científico, no diseñador” o “El diseño no va conmigo” son excusas frecuentes que he oído a muchos ponentes cuando he comentado con ellos la posibilidad de mejorar el diseño de sus transparencias. No nos engañemos y dejemos las cosas claras. Cuando llega el momento de realizar una presentación y crear las transparencias estamos diseñando una experiencia de comunicación. Conscientes de ello o no, todos somos diseñadores, aunque no todos somos buenos diseñadores. ¿Por qué no? A menudo nos falta la intención, no el talento, para crear un buen diseño. Consideramos que nuestro papel se limita a investigar, a crear proyectos o a vender productos, olvidando que a menudo un trabajo no culmina en un despacho o en un laboratorio, sino en una sala de conferencias. Una mala presentación puede arruinar en el último momento el esfuerzo de años. ¿Puede el diseño ayudarnos a comunicar mejor? ¿Tiene alguna importancia más allá de hacer bonito?

El diseño importa y mucho: puede destacar la diferencia entre una buena presentación y una presentación excelente, entre comunicar bien y no comunicar en absoluto. Un mal diseño deslucirá el discurso del mejor orador. Debemos tomar conciencia pues del enorme impacto del diseño en la comunicación. Ahora bien, para ser conscientes de su importancia en una presentación, en primer lugar debemos revisar en profundidad nuestro concepto de “diseño”.

Diseño no es decoración

La confusión más extendida con respecto a la idea de diseño surge cuando muchos profesionales ajenos al mismo lo equiparan de forma reduccionista a la apariencia o a la estética de las transparencias. En sus mentes consideran:

buen diseño = transparencias bonitas

Sin embargo, el diseño va mucho más allá de la mera adición de elementos decorativos a las transparencias o de la caprichosa elección de los tamaños y colores de las fuentes. El diseño no es sólo apariencia, también emoción. Si usamos el diseño adecuadamente, nuestras presentaciones pueden llegar a ser verdaderamente brillantes. El buen diseño de toda la presentación puede ayudarnos a comunicar mejor una idea que la audiencia pueda comprender y madurar en sus mentes, una idea con la que emocionarse, que inspire e impulse a la acción.

En el mundo de la industria informática y electrónica, Apple se ha convertido en el ejemplo paradigmático de empresa donde el diseño juega un papel capital. Como explican Robert Brunner y Stewart Emery:

“Apple ha construido una cultura impulsada por el diseño que sabe cómo conectar con sus clientes de una manera profundamente emocional. Los productos de Apple son portales a un asombroso menú de continuas experiencias que importan a muchos de nosotros.”

El éxito de Apple nos ha enseñado que debemos ampliar nuestro concepto de diseño más allá del mero objeto que contemplamos en nuestras manos, hasta una experiencia total con la marca, de la cual el objeto no es sino el portal de entrada. ¿Qué lecciones podemos aprender de empresas centradas en el diseño como Apple, IKEA o Nike, para aplicar a nuestras presentaciones?

iPod a la carrera

 

El diseño como concepto total

Al pensar en el diseño de una presentación sucumbimos a la tentación de representarnos mentalmente las transparencias, nada más. Ampliemos nuestros horizontes. El diseño de una presentación abarca toda la experiencia de la audiencia. Pensemos en todo el proceso que la audiencia experimenta cuando acude a una presentación del tipo que sea. En primer lugar es recibida en el edificio donde tiene lugar. A continuación es conducida a la sala de la conferencia, paseo que le obliga a recorrer una parte del edificio y entrar en contacto con diferentes personas: secretarias, porteros, azafatas, organizadores. La propia sala donde se celebra la presentación posee gran importancia: la decoración, la iluminación, la comodidad de los asientos, la distribución de los distintos elementos: posición y tamaño de la pantalla, forma del escenario, situación y aspecto de los apoyos multimedia, etc. Por último, hace su aparición el ponente. Todo en él transmite un mensaje y comunica una emoción: su ropa y peinado, su forma de moverse por el escenario o de estar sentado, los gestos o muletillas que utiliza, la articulación de su discurso, la interacción con el público, la voz. Y, por supuesto, el diseño en sí de las transparencias, que comprende no sólo la elección de colores y fuentes, sino el uso inteligente del espacio, la estructura del contenido, el equilibrio entre texto e imágenes, la integración con los materiales multimedia, etc. Todos estos puntos de contacto, físicos o intangibles, entre la experiencia de presentación y la audiencia contribuyen a crear en ella una emoción. Obviamente, no siempre podremos controlar todos los elementos de esta “cadena de la presentación”, pero podemos mejorar aquellos que caen bajo nuestro control e intentar influir en el resto en la medida de nuestras posibilidades. En futuras entradas se prestará atención a todos estos aspectos relacionados con el ponente y con las transparencias.

Si el diseño como concepto total no funciona, la presentación está condenada a la mediocridad. Y las presentaciones mediocres no se recuerdan, no inspiran, no motivan. Un buen diseño contribuye a una buena experiencia de comunicación, ayuda a transmitir un mensaje y una emoción a la audiencia. Debemos reformular por tanto nuestra definición de diseño:

buen diseño = buena comunicación del mensaje

El diseño es un poderoso aliado para alcanzar los tres objetivos fundamentales de toda presentación. No debemos temer ser creativos o innovadores en nuestro diseño. Es verdad que alejarse de los caminos trillados es arriesgado: a veces cometeremos errores, pero ¡qué fascinantes serán!

ENLACES RELACIONADOS

Los dos mejores libros que se han publicado hasta la fecha sobre la aplicación de los últimos conceptos de diseño a las presentaciones son:

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