Las tres reglas esenciales sobre hablar en público de Tony Hsieh, fundador de Zappos

febrero 28, 2012

DeliveringHappiness

Inspirado por la entrada que escribió mi amigo Salvador Figueros para este blog, recientemente leí el libro autobiográfico Delivering Happiness: A Path to Profits, Passion, and Purpose, firmado por el fundador de Zappos, Tony Hsieh. Como tantos y tantos profesionales, Tony se vio envuelto en las presentaciones casi sin darse cuenta. El éxito arrollador de su tienda online de zapatos, ropa y complementos, cimentado sobre una atención al cliente sin precedentes, hizo que fuera solicitado en todo tipo de foros y empresas para contar su experiencia. En su libro dedica algunas páginas a explicar sus peripecias como orador, tras las cuales llegó a destilar tres reglas esenciales para sus presentaciones.

1. Muestra pasión

Aunque te sepas tu material de pe a pa, nunca hables sobre un tema que no te apasiona porque la audiencia lo notará instantáneamente. Recuerda que en este tipo de cuestiones emocionales prevalece el lenguaje no verbal (tu voz y tu cuerpo) sobre el verbal. ¿Cómo esperas contagiarle entusiasmo a tu audiencia si tú mismo no sientes pasión por el tema de tu presentación? El ponente apasionado es capaz de llegar a la cabeza de su público porque antes ha conectado con su corazón.

2. Cuenta historias personales

¿Has comprobado ya cómo no importa de qué tema hables, al final lo que más se comenta y mejor se recuerda son las historias personales que contaste? Se trata del efecto Scheherezade en las presentaciones: las historias conectan mejor con las personas, captan y mantienen la atención y fomentan la comprensión y el recuerdo de lo tratado. Y no sólo eso, incluso poseen un poder de persuasión superior a los fríos datos racionales. Si quieres llevar tus presentaciones al siguiente nivel, cuenta historias personales.

3. Sé real

Jason Fried y David Heinemeier, los autores del estimulante libro Reinicia, lo explican muy bien:

No temas mostrar tus fallos. Las imperfecciones son reales y la gente responde a lo real. Por eso nos gustan las flores que se marchitan, no las perfectas de plástico que nunca cambian. No te preocupes por cómo se supone que debes sonar o cómo se supone que debes actuar. Muéstrate al mundo como eres realmente, con todas tus imperfecciones.

¿Quieres disparar la calidad de tus presentaciones? Cuenta historias reales que te apasionen.

Actualización 29/9/12

Me informa Mariano de que ha sido publicada una versión en comic del libro. Y por la previsualización de Amazon, ¡tiene muy buena pinta!

Delivering Happiness: A Path to Profits, Passion, and Purpose; A Round Table Comic

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¿Qué reglas sigues en tus presentaciones?


Si has vivido, tienes historias que contar: el poder de la historia autógrafa

febrero 23, 2012

“El mejor uso que se puede hacer de una historia no es simplemente contarla sino conseguir que tu audiencia la viva contigo” – Richard Maxwell y Robert Dickman, Convencer a la gente contando historias

Cuenta tus propias historias, no las de otros. Y si en alguna ocasión cuentas la historia de otra persona, reconócelo así. Durante uno de los talleres sobre cuentacuentos a los que asistí, en una práctica cada uno de los participantes contamos tres historias personales: dos de ellas acontecidas a nosotros mismos y una tercera inventada o vivida por otra persona. Mientras, los demás teníamos que adivinar cuál era la historia de terceros. Acertamos en todos los casos. Una cosa me quedó clara tras el ejercicio: si la historia no es tuya, se notará. Enriquece tu presentación contando historias personales únicas, lo que yo llamo historias autógrafas.

La historia autógrafa es personal e intransferible, te pertenece a ti y sólo a ti, como tu huella dactilar. El objetivo de contar una historia autógrafa no es impresionar a la audiencia con tus logros, sino mostrarte humano y falible a través de la narración de un suceso de tu vida que desencadenó en ti un importante cambio. Buscas compartir esa nueva visión sobre la vida, o sobre las relaciones humanas, o sobre la empresa, lo que sea que la vivencia de esa historia autógrafa te enseñó.

Seis tipos de historias personales de atractivo universal

The Story Factor por Annette Simmons

Según explica Annette Simmons en su fantástico libro The Story Factor, existen seis tipos de historias personales de atractivo universal que te ayudan a influir, motivar e inspirar a la audiencia:

1) Quién Soy

Estas historias demuestran quién eres en lugar de decir directamente soy así o asá.

2) Por Qué Estoy Aquí

Estas historias revelan tus intenciones e intereses cuando te paras delante de la audiencia. A la gente no le importa si te mueven objetivos egoístas (“he venido a hablar de mi libro”) siempre y cuando seas franco, exista un beneficio para la audiencia y enmarques tus objetivos de forma que tengan sentido para ella.

3) Visión

Estas historias conectan a la audiencia con el beneficio o significado que podrá encontrar en la lucha que tiene ante sí. Se ejemplifica de maravilla en la famosa historia del hombre que ponía ladrillos frente al que levantaba catedrales.

4) Enseñanza

Estas historias combinan a la perfección lo que quieres que haga la audiencia con cómo quieres que lo haga. Ayudan a dotar de sentido a las nuevas capacidades.

5) Valores En Acción

La mejor manera de comunicar un valor es a través del ejemplo. Y la segunda mejor manera, a través de la historia de un ejemplo. Estas historias permiten instilar valores de una manera que mantiene a la gente pensando por sí misma. ¿En cuántas historias que demuestran tus valores personales eres capaz de pensar?

6) Sé Lo Que Estáis Pensando

Estas historias hacen creer a la gente que les estás leyendo la mente. Si has estudiado a la audiencia con anterioridad, habrás identificado sus resistencias hacia tu mensaje. Mencionándoles sus objeciones antes de que las formulen, estarás más cerca de desarmarlos. Esta forma de historia es especialmente útil a la hora de conjurar los miedos al cambio.

Las historias nos ayudan a conectar emocionalmente con los datos. Las historias pueden condensar grandes verdades en un pequeño formato. Cuenta tus propias historias desde el corazón.

(Esta entrada se la dedico a mis amigos “storytellers” Eva, Monte y Angel María.)

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¿Qué tipo de historias personales cuentas en tus presentaciones?


Las historias mueven a la acción mejor que los datos y hechos

enero 31, 2012

“Toda narración esconde una manipulación interesada de los hechos que se presentan.”

—Varios autores, “Saber hablar

Curiosamente, las historias tornan tus argumentos más convincentes. Por un lado, al tocar las emociones vuelven a la audiencia más receptiva y más inclinada al acuerdo contigo; por otro lado, parecen desactivar la crítica, disminuyendo la probabilidad de que la audiencia encuentre contraargumentos para rebatir los tuyos. Por este motivo, en muchos círculos profesionales están mal vistas, por su potencial de manipulación al distraer a la audiencia del pensamiento crítico.

Una buena historia puede suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso de una campaña

Si dudas de su poder de persuasión, considera por favor los resultados del experimento realizado por Mercy Corps para determinar si el storytelling puede aumentar las donaciones.

El poder del storytelling en MercyCorps

En septiembre de 2007, la organización sin ánimo de lucro MercyCorps quería saber si la narración de historias podría aumentar sus ingresos. El director envió un correo electrónico a dos grupos de colaboradores. Uno de los correos contenía un mensaje del director relativo al trabajo que estaban haciendo y animaba a la gente a donar. El correo comenzaba con este mensaje acerca del trabajo de la organización:

“Ha sido un verano de actividad febril para nuestros equipos de respuesta a emergencias. Casi se bate la marca de monzones en Pakistán, Nepal e India. Lluvias torrenciales en el Sudán central. Inundaciones arrasando cosechas en Corea del Norte y un gran terremoto en Perú. (…)”

En el segundo correo se contaba la historia de Giselle y de cómo su vida había mejorado gracias al trabajo del grupo. Este correo empezaba:

“La pequeña Giselle huyó de la violencia que barría la República Democrática del Congo dos veces la semana pasada. El lunes, su familia abandonó precipitadamente su granja cuando llegaron los soldados. (…)”

El primer correo generó una donación por cada 3.000 envíos. ¿Cuál crees que fue el resultado para el correo con la historia? ¿El doble de bueno? ¿Cinco veces mejor? La respuesta es que uno de cada 142 correos dio lugar a una donación: veintitrés veces más eficaz que el mensaje del director.

Los mensajes completos y las estadísticas detalladas pueden leerse en esta más que recomendable presentación de Mercy Corps:

Una historia es mucho más persuasiva que una larga ristra de datos

Los datos animan a la gente a procesar la información críticamente y a buscar razones para estar de acuerdo o en desacuerdo. En apariencia, las historias se procesan de manera diferente: relajan a la audiencia y le animan a usar la imaginación y emociones y suspender el pensamiento crítico.

Como afirma Peter Guber en Storytelling para el éxito: Conecta, persuade y triunfa gracias al poder oculto de las historias:

“[Las no-historias] pueden proporcionar información, pero las historias poseen un poder único para mover los corazones, mentes, pies y monederos de la gente en la dirección pretendida por el narrador”.

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Storytelling y presentaciones, la extraña pareja

diciembre 8, 2011

Montecarlo

Esta entrada ha sido amablemente escrita por Montecarlo, cuyo interés por explorar nuevas vertientes narrativas le ha llevado a hacer Storytelling para empresas, labor que realiza junto a Eva Snijders, su socia en Química visual, con quien es co-autor de la novela El consejo, una historia fascinante sobre el poder del Storytelling.

Yo, que siempre ando preguntándome lo que no debo y respondiéndome lo que no toca, me he sentado a escribir este post de la mejor manera posible, que para mí es con la mente tan en blanco como la pantalla.

El tema que se supone voy a tratar es “Storytelling y presentaciones”. Dicho esto, y con esa primera idea en la cabeza emborronando la perfecta vacuidad del monitor, me abandono al teclado y la escritura automática y anoto el título de esta entrada.

Algunos de los que lean esto recordaran la película “La extraña pareja”. Se trata de una obra de teatro (reconvertida en film) de Neil Simon, el hombre que nos ayudó, entre risas, a comprender mejor nuestro mundo y la naturaleza del alma humana. El título resume, de manera magistral, el conflicto y la problemática de la historia que plantea la obra.

La extraña pareja, me repito. ¿Por qué habré escrito eso? ¿Acaso no son así todas las parejas, extrañas?

Y ¿no es esa sensación de extrañeza fruto del reconocimiento tácito de que todos somos seres incompletos y, al mismo tiempo, únicos? Platón ya enunció la cuestión en estos términos, y la ilustró con una fábula maravillosa, la de la media naranja.

La extraña pareja de hoy está formada, por un lado, por el Storytelling, y por el otro, las presentaciones.

Mi duda es la siguiente: ¿pueden realmente considerarse una pareja? ¿Qué les caracteriza como individualidades y qué les une?

Storytelling es una forma de comunicación que se basa en la elaboración y exposición de un relato para la transmisión o el uso compartido de la información, vía emocional. (He simplificado la definición en aras de la brevedad, aunque creo haber conservado la esencia del concepto).

Presentación es un evento, un acto comunicativo, un formato, si se quiere, en el que un ponente transmite un mensaje a una audiencia. Para ello, se suele apoyar en algún tipo de documento (audio)visual. A menudo, aplicamos una metonimia y este elemento (el PowerPoint) acaba por denominarse presentación, aun siendo una parte de la misma, no necesariamente la más importante.

Visto así, entiendo que tanto el uno como la otra incluyen un objeto (el relato y la presentación metonímica) y se llevan a cabo gracias a un encuentro entre las partes.

¿Son entonces Storytelling y presentaciones una pareja (extraña o no)? Podrían serlo, sí, si esos elementos comunes fueran de la misma naturaleza. Dicho de otro modo: el Storytelling podría ser aplicable a las presentaciones si el objeto, el tipo de encuentro o ambos, coincidieran.

Y, ¿cómo saberlo? El objeto del Storytelling, el relato, puede cobrar muchas formas (también las del objeto de la presentación), aunque éstas siempre dependerán del objetivo establecido por el que conduzca la ceremonia (sea Storyteller o ponente).

Creo que no es el momento, ni el lugar para extenderme en esto, pero intuyo que esta comunión (por extraña que parezca), a veces se dará, y a veces resultará imposible.

Por lo que respecta al acto, me resulta difícil encontrar ese territorio común. No porque no exista o no pueda llegar a hacerlo, sino porque mucho tendrían que cambiar las cosas. Por regla general, el ponente no imagina la presentación como un acto de comunión, sino de simple transmisión unidireccional. Basta con fijarse en la distribución de las personas (el presentador enfrentado a la audiencia), para ver que allí no se va a compartir, sino a administrar y recibir.

Pero, como digo, no tiene porqué ser así (depende de cada uno de nosotros y de nuestras presentaciones).

Como suele suceder, la realidad, a diario, rebate y revoca teorías, y lo que parecía casi imposible no sólo se muestra como factible, sino también como probable.

Por eso, no se extrañen cuando, un día cualquiera, asistan a un evento en el que se encuentren con la extraña pareja. Si es así, celébrenlo y compártanlo, como yo voy a hacer con ustedes. Si no me creen, echen un vistazo a esta estupenda presentación de Hans Rosling, quien no alecciona ni enseña, sino que comparte y disfruta (la actitud y la intención son importantes).

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La estructura de tu presentación en siete transparencias o menos

diciembre 1, 2011

Paul Kelly plantea en su libro The 7-Slide Solution utilizar siete transparencias, una por cada escena de tu historia:

Slide

1. Cautiva y capta la atención de la audiencia

Hazles desear saber qué vendrá a continuación, un deseo que deberás ser capaz de acrecentar a lo largo de toda la presentación. Utiliza alguna de las aperturas para empezar con fuerza tu presentación. Esta escena te servirá para involucrar a la audiencia intelectual y emocionalmente, facilitándole un atisbo de lo que vendrá a continuación, creando un entorno en el que la gente se sienta motivada para tomar las decisiones correctas. Esta escena dicta el tono posterior de la presentación, ya que determinará en buena medida la actitud que la audiencia adoptará durante la presentación. Si el conflicto nuclear queda ya bien asentado, conseguirás interesar a la audiencia desde el principio.

El objetivo principal de esta escena es presentar el conflicto de forma interesante en términos que la audiencia pueda comprender, a poder ser de manera que le toque de cerca.

2. Proporciona la historia previa

Explica los hechos que han conducido al estado actual de las cosas. La historia previa aporta un contexto para comprender mejor los hechos y facilitar la toma de decisiones. Si aportas demasiada, la historia perderá momento; si aportas demasiado poca, no tendrá sentido. Dependerá de la audiencia y de la complejidad de la situación que te veas forzado a procurar más o menos información, animado siempre por el objetivo de hacer tu historia más comprensible y emocionalmente satisfactoria para la audiencia.

El objetivo principal de esta escena es responder a la pregunta: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

3. Crea tensión

Explora las consecuencias e implicaciones de actuar y de no actuar para afrontar problemas y conflictos. Aunque habrás introducido el conflicto en la primera escena, ahora es momento de estirarlo y crear resonancia con la audiencia. Esta escena hace que la audiencia no sólo piense sobre la idea, sino que empiece a considerar posibles acciones. Para aumentar su eficacia, puedes presentar los conflictos en orden creciente de impacto emocional a lo largo de un continuum.

El objetivo principal de esta escena es crear una intensa sensación de urgencia.

4. Lleva la tensión al clímax

Ofrece una elección que obligue a la audiencia a tomar una decisión.

El objetivo de esta escena es doble: por un lado, llevar la tensión a su punto álgido; por otro, ayudar a la audiencia a efectuar la transición desde pensar acerca del problema hacia hacer algo acerca del problema.

5. Da opciones

Idealmente no más de una: o mantener el status quo, sin cambiar ni intentar superar las consecuencias conocidas; o cambiar la situación actual, afrontando consecuencias diferentes y desconocidas. La decisión última recae sobre la audiencia, no puedes tomarla por ella. Si buscas influir en el curso de acción, deberás enmarcar las opciones de forma ventajosa para ti, presentando tu opción deseada como la más provechosa y las otras como menos interesantes o favorables. Cuanto más limites las posibles opciones, mayor será tu influencia. Idealmente, no des más que una.

El objetivo principal de esta escena es influir la manera como la audiencia piensa acerca de las opciones para resolver el conflicto.

6. Resuelve el conflicto

Da respuesta a la gran pregunta planteada durante la presentación. No se trata de dar todos los detalles sobre cómo implantar tu solución, sino de conseguir que sea aceptada como el mejor curso de acción. Céntrate en el “qué” y deja que la audiencia te pregunte el “cómo”.

7. Prepara la secuela

No suele ser necesario que muestres detallados planes de acción durante la presentación. Suele ser mejor idea mostrar el primer paso a dar y crear el plan de acción conjuntamente con la participación de la audiencia. Si es tu misión crear el plan detallado, puedes llevarlo impreso como documento, repartirlo a la audiencia tras la presentación y discutirlo con ella calmadamente.

En general, el objetivo de tu presentación es impulsar a la audiencia a la acción, no definir la acción al detalle.

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La estructura del viaje del héroe para presentaciones

noviembre 22, 2011

Viaje

Los estudios psicológicos de Carl Jung y los mitológicos de Joseph Campbell, en especial su obra El héroe de las mil caras: Psicoanálisis del mito, han sentado las bases de los manuales actuales sobre narrativa. Algunos autores y ejecutivos de Hollywood como Chris Vogler o James Bonnet han simplificado y adaptado el mensaje de aquellos eruditos, haciéndolo más digerible para las audiencias modernas. En su biblia para guionistas de cine, El viaje de un escritor, Chris Vogler ofrece un patrón narrativo del viaje del héroe dividido en doce estadios:

1. MUNDO ORDINARIO: El mundo normal del héroe antes de que la historia comience. Se le presenta de manera que la audiencia simpatice con la situación o dilema. Algún tipo de polaridad en la vida del héroe tira de él en direcciones opuestas ocasionándole estrés.

2. LLAMADA A LA AVENTURA: Al héroe se le presenta un problema, desafío o aventura. Fuerzas exteriores o interiores le compelen al cambio.

3. RECHAZO DE LA LLAMADA: El héroe rechaza el desafío o aventura, principalmente por miedo al cambio.

4. ENCUENTRO CON EL MENTOR: El héroe encuentra un mentor que lo hace aceptar la llamada y lo informa y entrena para su aventura o desafío. Alternativamente el héroe puede encontrar en su interior una fuente de coraje y sabiduría.

5. CRUCE DEL UMBRAL: Al final del primer acto, el héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el mundo especial o mágico, con reglas y valores desconocidos.

6. PRUEBAS, ALIADOS Y ENEMIGOS: El héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y confronta enemigos, de forma que aprende las reglas del mundo especial o mágico.

7. ACERCAMIENTO A LA CUEVA INTERIOR: El héroe y sus nuevos aliados obtienen éxitos durante las pruebas y se preparan para enfrentarse a su gran desafío en el mundo especial.

8. ORDALÍA: Hacia la mitad de la historia, se produce la crisis más grande de la aventura. El héroe confronta la muerte o afronta su miedo más terrorífico. Del momento de muerte surge una nueva vida.

9. RECOMPENSA: El héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora gana una recompensa. Puede celebrarse el triunfo, aunque todavía acecha el peligro de perder la recompensa.

10. CAMINO A CASA: El héroe debe dejar atrás el mundo especial y volver al mundo ordinario con la recompensa. Normalmente, una escena de persecución señala la urgencia y peligro de la misión.

11. RESURRECCIÓN: En el clímax, justo en el umbral del mundo ordinario, el héroe se enfrenta nuevamente a la muerte y debe usar todo lo aprendido. Es purificado por un último sacrificio, otro momento de muerte y resurrección, a un nivel más elevado y completo. A través de la acción del héroe, las polaridades que estaban en conflicto al inicio de la historia se resuelven finalmente.

12. REGRESO CON EL ELIXIR: El héroe regresa a casa con el elíxir cuyo potencial le ayudará a transformar el mundo ordinario como él fue transformado.

¿Cuántas películas y novelas te vienen a la mente que siguen este esquema? Star Wars, Matrix, el Señor de los Anillos, el Rey Arturo, ¿se te ocurren más?

El viaje del héroe en las presentaciones

Por su parte, Nancy Duarte adapta en Resonate el mensaje de Vogler a las presentaciones en lugar de a los guiones de Hollywood. Duarte liga el viaje del héroe mitológico con el viaje de la audiencia durante una presentación. Señala que el paso clave es el cruce del primer umbral a donde será conducida por tu presentación, recayendo sobre la audiencia la decisión de si seguirte o no al otro mundo. Si decide seguirte, le proporcionarás herramientas y conocimientos que le permitirán regresar al mundo ordinario con nuevas posibilidades, habiendo resuelto su problema o aprovechado la oportunidad ante sí.

Ten en cuenta que mostrará resistencia antes de seguirte porque todo cambio es duro al principio y crea incertidumbre. Seguramente se enfrentará a todo tipo de obstáculos y resistencias internas y externas por parte de otras personas: familiares, amigos, compañeros de trabajo, jefes, subordinados, otros departamentos, etc.

Como mentor del héroe, tu misión es prepararlo para los obstáculos que se va a encontrar durante el camino de adopción de la nueva idea y ayudarle a cruzar el umbral.

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Más historias y menos PowerPoints

mayo 17, 2011

El viernes pasado tuve el placer de tomar parte en el evento Internet Es Tuyo invitado por Ismael. Os dejo la transcripción completa de mi charla, las transparencias que usé durante un fragmento de la misma, y el enlace al vídeo completo.

Seguro que cuando erais niños vuestros padres os contaban historias. Si algunos de vosotros tenéis hijos, es muy posible que ahora también se las contéis a ellos. ¿Cómo contamos historias en el siglo XXI? Ahora lo que está de moda es la multimedia. ¿Y qué mejor herramienta multimedia que el PowerPoint?

Veamos cómo contar viejas historias con nuevas herramientas.

Si usar PowerPoint para contar la historia de Caperucita Roja nos resulta extravagante, ¿por qué usamos PowerPoints llenos de listas de viñetas, rebosantes de gráficos y estadísticas, con clipart y hasta texto en Comic Sans, para contar la historia de nuestras ideas, la historia de nuestros proyectos, la historia de nuestra empresa?

Tal vez el mundo de las presentaciones necesita más historias y menos PowerPoints.

PowerPoint se está usando como herramienta de creación de documentos, no de presentaciones

¿Qué nos encontramos cuando abrimos PowerPoint? Una plantilla que nos invita a escribir texto y más texto. El clip de Office sentado sobre tu hombro te susurra al oído:

“Llena tus transparencias de listas de viñetas. Es lo que todo el mundo hace. Nada malo puede pasarte si tú también lo haces. Es fácil y cómodo.”

¿Qué pasa si te dedicas a escribir texto y más texto, con una gráfica aquí y un diagrama allá? ¡Habrás creado un informe, no una presentación! El hecho de proyectar “esa cosa” sobre una pantalla no la convierte mágicamente en una presentación, por mucho que se lea en voz alta.

¿Os habéis percatado de cómo PowerPoint se está convirtiendo en la herramienta estándar de creación y distribución de informes en todas las organizaciones? Después de todo, no sería tan malo si esos informes solamente se imprimieran y se leyeran sobre el papel. ¡Lo malo es que esos mismos informes se utilizan para hacer la presentación!

A partir de un cierto número de palabras, las transparencias dejan de ser un apoyo visual y se transforman en un obstáculo para la comunicación. La audiencia no puede leer un documento en la pantalla y a la vez prestar atención a lo que está diciendo el ponente. Las transparencias llenas de texto no sólo no ayudan a la comprensión, sino que la dinamitan.

Además, si todo está en las transparencias, entonces, ¿para qué estás tú?

Destinar PowerPoint a crear transparencias con letras y letras no es explotar la multimedia sino masacrarla. ¿Por qué entonces se persevera en usar esas monstruosas transparencias? Porque sirven como una muleta para pasar el mal trago de hablar en público. Ante cada nueva transparencia que creamos, deberíamos preguntarnos:

¿A quién sirve esta transparencia? ¿A mí o a mi audiencia?

Posiblemente, la mayoría de las veces es la primera respuesta. Al volcar en ellas TODO el contenido de la charla con frases completas, uno tiene la confianza absoluta de que no se quedará en blanco porque TODO está ahí. No hace falta conocerse al dedillo el tema porque TODO está ahí. No es necesario ensayar la presentación porque TODO está ahí. Basta con leer las transparencias viñeta a viñeta para no meter la pata.

Sin embargo, se perderá la conexión con la audiencia, la charla resultará desprovista de vida, no interesará a nadie. Pasará desapercibida y morirá en el olvido.

Es triste ver a tanta gente entrar en modo presentación cuando presentan en un entorno formal. Cuentan su idea, producto, servicio o empresa como autómatas desprovistos de toda humanidad. ¿Así les contamos nuestros proyectos a nuestros amigos en el bar? ¿Dónde están la pasión, la emoción, el entusiasmo? En definitiva, ¿dónde está el corazón?

Cuando te cuentan la idea en el bar dibujando sobre una servilleta comunican desde el corazón. ¿Por qué entre amigos y colegas se cuentan historias que contagian entusiasmo mientras que ante un PPT se entra en modo presentación que provoca el tedio?

Hace falta un cambio en nuestra forma de hacer presentaciones.

Una presentación no es un documento muerto. Una presentación es un acto vivo de comunicación en el que una persona cuenta su propia historia desde el corazón ante una audiencia formada por personas con sus propios problemas e inquietudes. ¿Cómo podemos dinamizar nuestras presentaciones, insuflarles vida? Para mí, una de las claves reside en las historias.

Las grandes presentaciones se alejan de los informes y se acercan a las historias

Las historias se han utilizado durante miles de años como vehículo de transmisión de ideas, cultura y valores. Nos hemos convertido en voraces consumidores de historias. ¿Y en narradores también?

¿Cuántos os consideráis narradores de historias? Levantad la mano.

¡Todos somos narradores de historias! A los dos años ya aprendemos a escuchar y contar historias. Luego pasamos el resto de nuestras vidas haciéndolo.  Os preguntaréis: ¿Cuándo cuento yo historias? ¡Continuamente! Historias sobre  las empresas, historias sobre los trabajadores, historias sobre nuestro trabajo, … ¡Nos pasamos la vida contando historias!

Las historias son el instrumento natural como nos relacionamos unos con otros y como comprendemos el mundo. Las historias constituyen la herramienta de comunicación más potente que ha creado el hombre. Nos ayudan a transmitir información, emoción y empatía.

A nadie se le ocurre escribir listas de viñetas para contar cómo le fue en la entrevista de trabajo o para explicarle a un amigo en qué consiste su nueva idea. Por algún extraño motivo, perdemos la capacidad de contar historias cuando metemos a PowerPoint en la ecuación.

Muchos os estaréis preguntando, ¿y qué tiene que ver contar historias con hacer presentaciones? ¿Puede hacerse una presentación contando una historia? ¡Claro que sí! Hoy lo hemos podido presenciar con numerosas historias de magníficos ponentes, como Fabián Pedrero Gallego de Contoplanet.

¿Qué ganamos contando historias?

1) Las historias aumentan la conexión con la audiencia

Ponen rostro a los datos, humanizan el contenido analítico. No es lo mismo decir que

“Una vacuna contra la malaria cuesta un euro”,

lo cual no es más que un dato, que decir

“Con un euro puedes salvar la vida de una persona vacunándola contra la malaria”.

Ahora estás contando una mini-historia capaz de transformar la información fría y racional en emoción. Introducir emoción en una presentación significa que la haces humana y más atractiva para la audiencia. Las historias resuenan con la audiencia.

A fin de cuentas, somos seres humanos. No hay que perder de vista que tomamos decisiones emocionalmente y luego las justificamos racionalmente. Conectamos con las historias, no con las estadísticas. No he conocido a nadie que haya dejado de fumar por leer estadísticas de cáncer de pulmón.

2) Las historias ayudan a captar y mantener la atención

Las historias se alimentan de contrastes, conflictos y tensiones. Si nadie se juega nada, entonces no hay interés. Las historias presentan contrastes que mantienen el interés de la audiencia.

Estructurar una presentación como una historia implica plantear interrogantes, intrigas, manteniendo el suspense por el qué pasará, cómo se resolverá la dificultad, cómo se saldrá del apuro planteado, etc.

3) Las historias fomentan la comprensión y el recuerdo

Las historias se recuerdan mucho mejor que los números. Los datos aislados son puramente analíticos y las historias ayudan a dotarlos de significado. Las historias son más fáciles de repetir.

Todo cambio origina una resistencia

A pesar de todo, muchos se resistirán a aceptar que se necesiten más historias y menos PowerPoints. Es perfectamente comprensible. A la mayoría de la gente no nos gustan los cambios. Vivimos cómodamente instalados en nuestra zona de confort. La propuesta de todo cambio implica un riesgo o un sacrificio, por lo que provocará resistencia.

Contar nuestra historia desde el corazón nos hace sentir incómodos porque sentimos que nos desnudamos ante la audiencia. Preferimos refugiarnos detrás de las transparencias para no tener que ofrecer nada de nosotros mismos.

Es menos arriesgado vivir según el mapa que me ha dado mi jefe o mi institución o mi universidad. Usando el PowerPoint de toda la vida como todo el mundo nada puede salir mal. Pero tampoco destacaré.

A la larga, buscar siempre la seguridad es la estrategia más arriesgada. No puedes querer destacar y jugar sobre seguro. No puedes esperar llamar la atención haciendo lo que todos. No podrás ser excelente sin correr riesgos. ¡Atrévete a presentar tu trabajo como una historia!

No te escondas detrás de documentos muertos, sal y ofrece un acto vivo. Todos llevamos dentro ideas con el potencial de cambiar el mundo. Cambiarlo globalmente o cambiarlo localmente, pero cambiarlo en menor o mayor medida. Las presentaciones sirven para propagar esas ideas y darlas a conocer. Por eso creo firmemente que nuestras presentaciones pueden cambiar el mundo.

¡Ve y cambia el mundo con tus historias!

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Cuéntame el viaje, no me enseñes el catálogo de la agencia

marzo 3, 2011

EvaTeLoExplicaCuando Gonzalo me preguntó hace unos días si podía escribir un post sobre storytelling para presentaciones, recordé que en su charla para Innosfera había usado esta cita que tanto me gusta:

“The king died and then the queen died” is a story.

“The king died, and then the queen died of grief” is a plot.

E. M. Forster ~ Aspects of the Novel

Con las citas ocurre como con las imágenes, las canciones y los olores; nos sirven de anclas para recordar ideas más complejas.

Este brillante ejemplo de Forster, estas dos líneas que tan sólo se diferencian en una coma y dos palabras, ¿qué me recuerdan? Y, más importante aún, ¿cómo me pueden ayudar a elaborar mejores presentaciones, exposiciones que cuenten una historia?

Para mí, la esencia está en el sentido y la emoción que damos a los datos.

Veamos cómo traducimos esto a un ejemplo práctico.

Si tuviéramos que diseñar una presentación convencional (éstas que Gonzalo se ha dispuesto erradicar de nuestros auditorios y salas de conferencia) partiríamos de la frase: “Murió el rey, y murió la reina”.

El Rey y la Reina (ilustración de la autora)

¿Y qué haríamos a continuación?

Nos dedicaríamos a buscar evidencias que demostraran a nuestro público qué le ocurrió exactamente a la reina y cómo murió. Nos esforzaríamos por aportar todos los datos relativos al suceso. Elaboraríamos cientos de slides con cuadros médicos, las listas de evolución de temperatura corporal, gráficos de niveles de oxígeno en sangre, de presión arterial y frecuencia cardiaca… Esquemas del cuerpo humano y sus órganos vitales… Todo el catálogo de síntomas, vamos.

Si fuéramos ingeniosos, incluiríamos algún vídeo testimonial del médico de la corte.

Cuando llegáramos a esta pieza, nuestra audiencia ya habría desconectado.

¿Cómo elaboramos entonces una presentación basada en Storytelling?

Imaginemos que nuestra presentación gira alrededor de la idea: “Murió el rey, y la reina murió de pena”.

La diferencia es aparentemente mínima. ¿En qué radica? Exacto, en el sentido que damos a los datos.

Para elaborar nuestra historia, hemos decidido qué unía (para nosotros) a un hecho con el siguiente. Esta conexión es subjetiva y tiene una carga emocional importante. Y formará el hilo conductor de nuestro mensaje. Los elementos que elegiremos para contarlo servirán para añadir relieve y profundidad a los personajes y sus circunstancias.

[Nota de intermezzo: hay una creencia muy arraigada de que existe algo así como “la objetividad”. El tema se merecería un post aparte, por lo que aquí sólo voy a decir que desde mi punto de vista, toda explicación de la realidad, incluso la científica, es subjetiva. Podemos relajarnos pues, en nuestro esfuerzo por “ofrecer todos los datos posibles”. El valor de nuestra presentación radica precisamente en nuestra visión única y personal.]

Decidimos cuál es el sentido que damos a los datos. ¿Cómo los interpretamos? ¿De qué murió la reina? ¿De pena? ¿De miedo a la soledad? ¿De aburrimiento? ¿Acaso murió por casualidad? (Podríamos escoger este último motivo para hablar del sinsentido de la vida, por ejemplo).

A continuación, contamos con todo lujo de detalles cómo estaba la reina, qué hacía, qué pensaba, qué sentía. Y también qué aspecto tenía. Qué comía, si es que comía, con quién hablaba, o si se mantuvo en silencio muchos días.

A través del sentido y de los sentidos, podemos llevar a nuestro público de viaje a un país que sólo nosotros conocemos.

Y como Gonzalo me ha puesto un límite de extensión, me paro aquí y os dejo con dos libros recomendados sobre el tema:

Esta entrada ha sido amablemente escrita por Eva Snijders, coach y storyteller. Cree en la magia de las palabras. Usa la PNL y las buenas historias para transformar problemas en oportunidades y crear un mundo mejor.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Usas el storytelling en tus presentaciones?


El efecto Scheherezade en las presentaciones

febrero 10, 2011

Las Mil y Una Noches

“Pese a las protestas de su padre, Scheherezade pasó voluntariamente una noche con el rey. Una vez en las cámaras reales, Scheherezade le pidió al sultán el poder dar un último adiós a su amada hermana, Dunyazad. Al acceder a su petición y encontrar a su hermana, como secretamente había planeado Scheherezade, le comenzó a narrar un cuento durante toda la noche. Mientras Scheherezade narraba, el rey permaneció despierto y también escuchó con asombro la primera historia y al final le pidió otra, pero Scheherezade le dijo que ya no había tiempo pues ya estaba amaneciendo, entonces él la perdonó, pues la historia por venir parecía mucho más emocionante.

Y así el rey conservó a Scheherezada viva mientras que pedía con impaciencia el anticipo de cada nueva historia, hasta que, después de mil y una noches de diversas aventuras, y ya con tres hijos, no sólo el rey había sido entretenido sino también educado sabiamente en moralidad y amabilidad por Scheherazade, que entonces se convirtió en su reina.”

Las Mil y Una Noches

No basta con dar cifras, no bastan los argumentos lógicos para convencer a tus clientes. Scheherazade no salvó la vida tratando de convencer al rey de su crueldad y de la necesidad de suspender sus ejecuciones. Lo logró gracias al poder hechizante de sus historias. Lo que no consiguieron mil y un argumentos y cifras lo consiguieron mil y una historias. Tu audiencia es ese mismo rey de las Mil y Una Noches.

Despierta el poder de la narrativa

Steve Jobs utiliza las historias con maestría en sus presentaciones. Primero introduce al villano: bien puede ser un antagonista real, como IBM o Microsoft, o bien un problema, una escasez o una incomodidad. A nadie le importa un comino tu producto: a la gente le preocupan sus problemas y cómo mejorar sus vidas. Antes de describir las características y ventajas de tu producto o servicio, crea el contexto, pon de relieve el problema que está causando dolor en la vida de tus clientes. Presentar al villano al principio ayuda a crear la gran foto. Una vez establecido el marco del problema, la audiencia estará más receptiva para la solución que alivie su dolor: tu producto. Ahí es donde entra en escena el héroe, cuya misión no es otra que hacer nuestras vidas mejores y más fáciles. Ahora sí, la audiencia ya está preparada para escuchar tu solución: podrás ofrecerles detalles, porque ya tienen el contexto. Pero no lo cuentes absolutamente todo.

Efecto Scheherezade

Como afirma con acierto John Medina en su libro Brain Rules: “No empieces por los detalles. Empieza con las ideas clave y construye jerárquicamente los detalles en torno a las nociones generales”. ¿Has escuchado antes de tu presentación las necesidades de tu audiencia? ¿Sabes cuáles son? ¿Las resuelve tu producto? Si la audiencia no siente la necesidad de tu producto, no te prestará atención. Implícala emocionalmente, haciéndola resonar con los protagonistas de tu historia.

Algunos ejemplos de storytelling en anuncios

Perfecta ejecución del principio descrito en esta entrada: introducción del villano y rescate por el héroe. ¿Está claro? No vendes un producto, arreglas la vida de la gente.

La historia épica narrada por Nike con las primeras figuras del fútbol mundial como protagonistas, quienes se juegan (nunca mejor dicho) sus propios futuros: una simple acción, una decisión tomada en una fracción de segundo pueden reescribir tu propio destino. Cómo puedes escribir tu propio futuro según la decisión que tomes. ¿Héroe o villano? Tú eliges. [Anuncio dirigido por el mexicano Alejandro González Iñárritu]

Perla de la narrativa moderna, contando la historia de sus dos protagonistas de manera indirecta a través de las búsquedas en Google.

La respuesta de Motorola al famoso anuncio del Macintosh de Apple de 1984. ¿Se han cambiado las tornas? ¿Es Apple el nuevo Gran Hermano? ¿Te sientes esclavo? ¡Motorola te rescata!

En tu historia no vendes tu producto o servicio porque no le importan a nadie: satisfaces las necesidades de tus clientes.

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En tu próxima presentación, narra el relato mítico escondido en el corazón de tu empresa

mayo 6, 2010

“Hace mucho tiempo en una tierra lejana vivía un joven próspero, feliz y respetado por todos. Un día, llegaron unos visitantes que le revelaron los problemas de su mundo y cómo no podía permanecer en esa tierra. Al principio el joven se resistió, pero finalmente fue expulsado de su tierra y arrojado a un peligroso viaje a un nuevo mundo. Solo y a la deriva, se encontró perdido. Pero con la ayuda de un poderoso mentor y de algunos compañeros que fue reuniendo durante su exilio, se transformó a sí mismo y se juró regresar a su tierra. Y finalmente lo consiguió, regresó a su viejo hogar y restableció el equilibrio perdido.”

¿Te suena esta historia? Seguro que la has visto en el cine o leído en la literatura y en el cómic una y mil veces. Se trata de la historia arquetípica bautizada por el estudioso de los mitos Joseph Campbell como “el viaje del héroe”. Según argumenta Campbell en su libro “El héroe de las mil caras: Psicoanálisis del mito” (“The Hero with a Thousand Faces” en el original), todos los mitos poseen los mismos ingredientes en común con independencia del tiempo y del lugar: siguen en líneas generales la misma receta, que Campbell redujo a tres ingredientes.

Toda historia no es sino una variación de la misma vieja historia

El viaje del héroe consta de tres etapas:

1. Partida: El héroe escucha la llamada, se resiste inicialmente, y finalmente se lanza a lo desconocido.

2. Iniciación: El héroe afronta numerosos peligros, debe enfrentarse al abismo, interior y exterior. Pero gracias a la ayuda de poderosos mentores se transforma y adquiere las habilidades necesarias para superar todas las pruebas.

3. Retorno: El héroe retorna como señor de los dos mundos, capaz de restablecer la paz y el orden.

Este patrón lo encontramos en obras épicas clásicas como la epopeya de Gilgamesh,  la Odisea, Beowulf o el ciclo del Rey Arturo; y modernas, como Matrix, El Señor de los Anillos o la Guerra de las Galaxias. Es una constante en la narrativa universal.

¿Comparte tu empresa, servicio o producto la historia del héroe?

Cuando hagas una presentación, puedes estructurarla siguiendo este modelo narrativo clásico, dividiendo tu historia en las siguientes cinco fases:

  1. Empieza por una historia o afirmación que capte desde el primer instante la atención de la audiencia.
  2. Plantea un problema que deba ser resuelto o formula una cuestión que deba ser respondida.
  3. Ofrece una solución al problema planteado.
  4. Describe los beneficios específicos de adoptar el curso de acción propuesto por tu solución.
  5. Formula una llamada a la acción: ¿qué debe hacer la audiencia tan pronto abandone la sala?

Ni las transparencias ni tus datos cuentan historias:  tú lo haces. Tú eres el protagonista y no PowerPoint. Narra el relato mítico escondido en el corazón de tu empresa.

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