Hoy más que nunca saber hablar bien es una necesidad

Noviembre 16, 2009

“En el principio era el Verbo”.

— Jn I, 1

145.saberhablarVivimos en un mundo de palabras. Nos comunicamos fundamentalmente a través del habla. Y quien sabe comunicar bien tiene ganada una importante ventaja en su quehacer profesional, político, académico, económico o social. Un buen discurso es la clave del éxito.

El Instituto Cervantes ha publicado el libro “Saber hablar”, una pequeña joya para todo aquel interesado en aprender a hablar bien. El libro examina pormenorizadamente las características de los buenos discursos orales (capítulo 1) teniendo en cuenta su adecuación a la situación de comunicación y a los oyentes, la corrección gramatical y léxica (capítulo 2), la claridad en las ideas (capítulo 3) y en la expresión (capítulo 4), el uso de lo extraverbal y de los elementos externos (capítulo 5), el mantenimiento de las relaciones interpersonales, la cortesía verbal (capítulo 6), todo ello ejemplificado más tarde sobre distintos géneros discursivos pertenecientes, por un lado, al ámbito académico-científico y profesional, tanto de carácter monológico, los discursos expuestos por una persona (capítulo 7: conferencias, charlas, exámenes, oposiciones, defensa de proyectos), como dialógico, realizados entre dos o más interlocutores (capítulo 8: reuniones de trabajo, debates, mesas redondas, coloquios, entrevistas de trabajo), y, por otro lado, el ámbito social (capítulo 9: presentaciones, inauguraciones, aperturas, clausuras, brindis, agradecimientos, alabanzas).

Saber hablar” ha sido firmado por seis autores, procedentes del mundo académico, con un brillante currículum en lengua, literatura, filología y comunicación. Poniéndonos en sus manos aprenderemos los secretos de un buen discurso:

“El buen discurso es el que logra ser eficaz y eficiente desde el punto de vista comunicativo mediante la corrección gramatical, la adecuación a la situación de comunicación, a las características y reacciones de los interlocutores, al tiempo justo; es también aquel que de antemano responde a unas ideas claras, es claro en la expresión de los contenidos y sabe establecer y mantener las relaciones con el otro. El saber hablar bien es un saber estratégico, tanto desde el punto de vista lingüístico como social. Por tanto no se adquiere, no se hereda, sino que se aprende.”

En este libro encontrarás algunas de las claves que te ayudarán a expresar mejor lo que piensas, a precisar las ideas, a relacionar el contenido del tema con su expresión y a aplicar las técnicas de revisión y corrección de la presentación oral.

Una obra imprescindible para aprender a hablar bien y sacarle todo el partido a tu discurso.

FICHA TÉCNICA

Autores: Antonio Briz, Marta Albelda, María-José Fernández, Antonio López Hidalgo, Raquel Pinilla, Salvador Pons
Título: Saber hablar
Editorial: Aguilar
Páginas: 270
Año: 2008
Lo mejor: Cubre todos los aspectos del buen discurso, aportando claves e ideas fundamentales para mejorar nuestra comunicación.
Lo peor: El lenguaje utilizado, muy académico, puede resultarle árido a los lectores que no estén acostumbrados a los textos universitarios.
Dónde comprarlo: Casa del Libro :: Amazon


Los siete pecados capitales de las presentaciones que no debes cometer

Noviembre 11, 2009

Los siete pecados capitales de las presentacionesSegún la tradición judeocristiana, se define el pecado como la violación de una relación, la ruptura de un contrato, la traición de un tratado solemne. Aristóteles abunda en el asunto desde una perspectiva profana en su “Ética a Nicómaco”, aduciendo que un pecado representa una tendencia excesiva en una dimensión de la acción o del pensamiento, mientras que el comportamiento sano y virtuoso reside en encontrar el equilibrio correcto entre los extremos.

La presentación como contrato con el público

Cuando presentamos realizamos un contrato implícito con el público, establecemos una suerte de breve relación temporal, firmamos un tratado solemne. Su texto invisible pero tácito sostiene que transmitiremos una idea clave sobre un tema de interés durante el tiempo asignado con un lenguaje claro adaptado a la audiencia para su propio beneficio. Por desgracia, con frecuencia alarmante, pecamos. ¿De qué manera?

Los siete pecados capitales al presentar

Libro "Presenting To Win" por Jerry WeissmanJerry Weissman glosa en su libro “Presenting to Win” cinco pecados capitales a los que tristemente sucumben la mayoría de presentaciones. Yo me he tomado la libertad de añadir otros dos para redondear la cifra:

1. Carecer de una idea clara

La audiencia abandona la sala preguntándose acerca de qué trataba la presentación. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante toda una presentación para al final terminar preguntándote: “¿Cuál era el mensaje?”.

2. Carecer de un beneficio para la audiencia

La presentación fracasa en mostrarle a la audiencia cómo puede beneficiarse de la información vertida. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante una presentación sin parar de preguntarte: “¿Y a mí qué?”.

3. Carecer de un orden claro en las ideas presentadas

La secuencia de ideas es tan confusa que deja a la audiencia perdida, incapaz de seguir el hilo. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante una presentación y, en determinado punto, decirte: “¡Espera un momento! ¿Cómo ha llegado hasta ahí?”.

4. Proporcionar excesivo detalle

Se presentan tantos datos y hechos, incluyendo aquellos que resultan excesivamente técnicos o irrelevantes, que la idea principal queda oscurecida. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante una presentación y, en determinado punto, preguntarte: “¿A qué viene eso?”.

5. Extenderse excesivamente

La atención de la audiencia decae y ésta se aburre antes de llegar al final de la presentación. ¿Cuántas veces en toda tu carrera profesional has asistido a una presentación que te resultara demasiado corta?

6. Leer las transparencias

Leer las transparencias delante del público durante una conferencia constituye posiblemente el comportamiento más irritante que un conferenciante puede exhibir. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante una presentación y, después de la segunda transparencia, pensar: “¡Eh! ¡Yo también sé leer!”.

7. Abusar del PowerPoint

Transiciones fantasiosas, animaciones sin sentido, sonidos irritantes, clipart de mal gusto, fotografías de baja resolución, colores chillones, mal contraste, elementos decorativos sin ton ni son, tipografías vulgares, tamaño ilegible del texto, son sólo algunas de las múltiples formas como se puede utilizar pobremente el PowerPoint. Cuántas veces no te habrá ocurrido sentarte durante una presentación y comentar con tu compañero: “¡Qué transparencias más cutres!”.

El destino del pecador es el Infierno

Cuando los oradores cometen cualquiera de estos pecados están malgastando el tiempo, la energía y la atención de su audiencia. Y lo que es peor, están desbaratando sus propios objetivos (->). Aunque cada uno de los siete pecados es único e independiente de los demás, todos pueden resumirse en una excesiva e informe vomitona sin sentido de datos, carente de propósito ni plan.

Al que comete estos pecados le espera la reacción negativa de la audiencia: el bostezo, el rechazo, la irritación, la indiferencia, en definitiva, el olvido. Será arrojado al Infierno de las presentaciones.

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¿Pecas habitualmente? ¿Añadirías algún otro pecado a la lista?


Las cinco personalidades de una presentación

Noviembre 5, 2009

-¿Hablas igual con tu padre, con tu pareja, con tu hermano, con tu jefe, con el camarero, con tus amigos? Seguro que no. Conversamos de una manera u otra en función del interlocutor, del número de personas, del lugar, de las circunstancias, del tema, de nuestro estado anímico. Las relaciones entre el que habla y el que escucha son dinámicas, están en continuo cambio y movimiento. Están vivas.

Una buena presentación es como una conversación

Del mismo modo, una presentación es un acto vivo, único, irrepetible. Debes amoldarte en cada nueva ocasión al público, al lugar, a las circunstancias y a las señales que recibes durante la presentación. El éxito de una presentación depende en buena medida de nuestra capacidad de adaptación, de nuestra flexibilidad y reflejos. Una presentación no tiene una única personalidad. Tiene cinco.

1. La personalidad del tema

Entiende, estudia el tema. Fíjate cómo presentan ese tema personas a quienes admiras como ponentes. Puedes poner a prueba sus mismas técnicas hasta que encuentres tu propio camino, tu propio estilo personal. No todos los temas se prestan al mismo tipo de presentación. Unos admitirán mejor las imágenes, otros darán pie a historias y anécdotas, para otros será más eficaz la utilización de abundantes datos y hechos que respalden tus afirmaciones. El tema determina a menudo la elección del diseño de las transparencias.

2. La personalidad del ponente

Presentaremos de acuerdo con nuestra personalidad. Si no eres chistoso no tiene sentido intentar hacer gracias o aparecer disfrazado. Si gesticulas mucho, ¿por qué restringir tus movimientos artificialmente? Si eres entusiasta, ¿para qué aparentar frialdad? Sé natural. Sé tú mismo. Presenta desde tu corazón, desde tus convicciones más íntimas. No trates de ocultarte tras personalidades postizas. El escenario es el peor lugar para esconderse.

3. La personalidad de la audiencia

Ten en cuenta su edad, su formación, su profesión, sus intereses, sus expectativas. Cuanto mejor conozcas a la audiencia, mejor podrás adaptar la presentación para ella, mejor será la comunicación. Si repites exactamente la misma presentación ante audiencias muy distintas, garantizarás el fracaso.

4. La personalidad del lugar

La geometría y dimensiones del escenario, los objetos dispuestos sobre él, el volumen de la sala, la distancia hasta el público, el tamaño de la pantalla, la iluminación, el sonido, … Existen mil detalles que deben conocerse de antemano, para adaptar a uno mismo los que se puedan y amoldarse al resto.  Debes ser rápido de reflejos y acudir preparado para lo peor.

5. La personalidad de las circunstancias

Las circunstancias o el contexto son determinantes a la hora de presentar. No es lo mismo hablar a las 09.00, cuando el público está fresco y despejado, que a las 14.00, cuando la gente mira el reloj esperando la hora de la comida. No es lo mismo hablar en una sesión de un congreso en la que hay otras cinco charlas, que presentar en solitario en un acto en el que eres el único ponente. Cada presentación es única e irrepetible. Estudia las circunstancias y adáptate a ellas.

Las cinco personalidades de una presentación

Se aprende a presentar presentando

Presentar es un arte. Debemos ser sensibles, flexibles, abiertos. Cada vez que haces una presentación estás ofreciendo un presente, un regalo. Considera las cinco personalidades en cada una de tus presentaciones y comprobarás cómo éstas se transforman en actos vivos, creativos, llenos de fuerza.

(Mi agradecimiento a Anselmo Sáinz Bengoechea, mi maestro en el arte de narrar, quien me habló por primera vez de las cinco personalidades del cuento)

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¿Tienes en cuenta las personalidades de la presentación? ¿Adaptas tus presentaciones a las circunstancias?


Las noches de Pecha Kucha o las metamorfosis del PowerPoint

Noviembre 2, 2009

madpechakuchaSon las 20.30 en la sala Union Room. Los asistentes, llegados en pequeños grupos, se han ido repartiendo por los sillones, sofás y sillas. Muchos sostienen un vaso de caipiriña en la mano, servidos al fondo de la sala. Los rezagados se aprietan de pie junto a las paredes. Se apagan las luces, las conversaciones se acallan, se ilumina la pantalla con una transparencia de PowerPoint y el primer ponente (¿o deberíamos decir artista?) sube al escenario. Ha comenzado la sexta noche Pecha Kucha de Madrid.

Un lugar de encuentro para talentos creativos

20 transparencias, 20 segundos por transparencia. Así de sencillo es el planteamiento de Pecha Kucha, un innovador fenómeno de presentaciones que, posiblemente por su sencillez, está haciendo furor en todo el globo.

La idea surgió en 2003 de las mentes de dos arquitectos radicados en Tokyo, Mark Dytham y Astrid Klein, como un punto de encuentro informal para jóvenes diseñadores, arquitectos y artistas, donde mostrar su trabajo en público, dialogar e inspirar. El término Pecha Kucha deriva de una expresión japonesa que denota el sonido de una conversación, algo así como nuestro “bla bla bla”. El éxito de este sencillo planteamiento ha sido tal que actualmente las noches Pecha Kucha se celebran en 253 ciudades de todo el mundo. Puedes comprobar si hay una noche Pecha Kucha en tu ciudad.

Inventores de la idea del Pecha Kucha

El poder liberador de las constricciones

El formato elegido, 20 transparencias que avanzan automáticamente cada 20 segundos, obliga a que las presentaciones sean breves, concisas y muy dinámicas. El objetivo está claro: no aburrir al personal con charlas larguísimas y permitir que muchos ponentes participen en una misma noche.

Uno podría contemplar estas limitaciones como una constricción para la creatividad. Antes al contrario. Pensemos por ejemplo en cómo algunas formas de poesía están gobernadas por estrictas reglas de métrica y rima y sin embargo poetas de todas las épocas se las han arreglado para escribir sonetos de resonante belleza. Estas restricciones ayudan a centrarse en una única idea central, a evitar los detalles irrelevantes y concentrarse en lo fundamental, alcanzando una elevadísima relación de señal a ruido. El producto final es una presentación en PowerPoint como (posiblemente) nunca antes la habías visto.

Pecha Kucha

Las metamorfosis del PowerPoint: de aburrida herramienta empresarial a poesía de la imagen

Después de una jornada de trabajo, posiblemente lo último que uno desearía hacer es sentarse a ver presentaciones en PowerPoint… salvo en una noche Pecha Kucha. Por supuesto, las transparencias utilizadas por los artistas no tienen nada que ver con esas monstruosidades rebosantes de listas de viñetas y gráficos incomprensibles de las salas de negocios y congresos. Las presentaciones al estilo Pecha Kucha transmiten un poderoso mensaje visual sirviéndose de fotografías a pantalla completa o creativas composiciones gráficas.

En Pecha Kucha, el PowerPoint se eleva a la categoría de arte. Se metamorfosea en escaparate de paisajes arquitectónicos, en portfolio de artistas gráficos o en soporte de poesía de vanguardia. Os dejo un botón de muestra, de la última noche Pecha Kucha celebrada en Madrid, capítulo español coordinado por Paloma Hernaiz y Jaime Oliver, del despacho de arquitectura oh.

Andrés Rubio, director del documental “Campillo, sí quiero”

Andrés Rubio nos narra con sinceridad y emoción, desde el corazón, la historia del rodaje del documental “Campillo, sí quiero” sobre la celebración de matrimonios gays en Campillo de Ranas.

Ciudad Bolardo, por los chicos de UNTERCIO

Proyecto arquitectónico de UNTERCIO que estudia la posibilidad de recuperar como solar el vacío urbano generado por los bolardos en el entramado de las calles de Madrid. Fantástico diseño del PowerPoint. Se nota cuando un diseñador anda cerca.


Gonzalo Escarpa, poeta multifacético

Gonzalo Escarpa nos ofrece una divertida muestra de su arte. Magnífica puesta en escena.

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¿Has asistido a alguna noche Pecha Kucha? ¿Qué te pareció? Comparte tus impresiones con otros lectores.


Claves de un buen título para atraer en masa al público a tu presentación

Octubre 22, 2009

Advertising Headlines That Make You Rich: Create Winning Ads, Web Pages, Sales Letters and MoreEn cierto tipo de eventos en los que existen muchas charlas simultáneas, deberás competir con otros ponentes por la asistencia del público. Esta batalla se gana o se pierde en el título de la presentación. Con toda probabilidad, la única información sobre tu charla disponible para un gran público potencial será su título. Por consiguiente, se trata de un elemento de tu presentación con una importancia capital. Deberías ensayar un buen número de títulos y reexaminarlos más adelante.

Todo título encierra una promesa

El título de tu presentación encierra una promesa a los asistentes. Su deber es comunicar sin ambages qué beneficio obtendrán a cambio de su valioso tiempo. Esta recompensa puede oscilar desde obtener un rato entretenido hasta la solución a un problema acuciante. Cuanto más intrigante sea la promesa, más atraídos se sentirán por tu charla. Cuando prepares tu presentación no pienses en lo que tú quieres decir, sino en lo que ellos quieren escuchar.

El problema de las promesas es que resulta muy fácil hacerlas, pero difícil cumplirlas. Proponte el siguiente desafío. Una vez tienes clara la idea central, escribe el título en primer lugar. Después crea tu presentación de manera que cumpla la promesa encerrada en ese título. Te verás obligado a esforzarte más. Te llevarás al límite de tu creatividad.

Los títulos débiles suelen ser vagos, generales y asépticos

Consideremos varios ejemplos de posibles títulos débiles:

  • “Números primos y RSA”
  • “Protección en Internet”
  • “La crisis financiera”

Estos títulos no funcionarán por múltiples razones: son demasiado breves y generales, sólo anuncian el tema, pero desconocemos cuál será el enfoque de la charla, el nivel técnico requerido para seguirla, la postura del ponente respecto al tema e incluso el contexto en el que será tratado.

141.titulos

¿Qué debe tener un buen título para atraer a la audiencia?

  • Un buen título debe ser orientativo, es decir, comunicar de qué trata la charla e incluso el tono de la misma. Utiliza palabras clave en el título, evitando generalizaciones. “Una perspectiva macroeconómica de la crisis de mercados financieros en España” apunta a una charla técnica, posiblemente objetiva y neutral, en la que se manejarán conceptos económicos avanzados. “Las mentiras del gobierno de Zapatero sobre la peor crisis financiera de la historia española” apunta a una charla partidista de tintes políticos en la que posiblemente no se haga un uso profundo de tecnicismos económicos. “La crisis financiera” es un título inexpresivo, mudo.
  • Debe ser suficientemente descriptivo como para comunicar una idea aproximada de cómo se tratará el tema y con qué grado de profundidad. “Aplicación del álgebra modular a la selección de números primos para su uso en RSA” apunta a una charla técnica que posiblemente requerirá conocimientos avanzados, mientras que “Secretos de familia: Por qué todos los primos no son iguales y su impacto en la seguridad de las claves RSA” promete una charla divulgativa y posiblemente muy entretenida sobre el mismo tema. “Números primos y RSA” no apunta a ningún sitio.
  • El título debería ser conciso a la hora de determinar qué tema se va a tratar. Cuanto más específico, mejor. De esta manera se evita que muchos oyentes acudan a tu presentación atraídos por un título que promete un enfoque más general y resulta que te centras en un tema muy concreto (o al revés). “Herramientas gratuitas de protección en Internet para el hogar: configuración y uso del cortafuegos personal” no ofrece ninguna duda sobre el tema, el alcance, el enfoque, el nivel de conocimientos y el público destinatario. ¿Acaso te meterías por error en esta presentación? Sin embargo, “Protección en Internet” no dice nada: ¿está orientada a empresas?, ¿al particular?, en realidad, ¿de qué va a hablar?
  • Finalmente, un buen título debería ser tan corto como sea posible, siempre que cumpla las condiciones anteriores. Lo cual se puede expresar dándole la vuelta: tan largo como sea necesario, pero no más largo.

La calidad del contenido sigue siendo el ingrediente esencial de una presentación. Pero sin un buen título, mucha gente podría perderse el contenido. Aprende a crear títulos atractivos y atraerás más audiencia a tus presentaciones.

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¿Cómo son los títulos que pones a tus presentaciones?


16 preguntas que deberías hacerte para clarificar la idea central de tu presentación

Octubre 20, 2009

Bill Clinton“Si dices tres cosas, entonces no dices nada.”

—James Carville, asesor de Bill Clinton durante su campaña presidencial en 1992

Los mejores discursos y presentaciones están construidos en torno a una idea: una única, buena idea capaz de cambiar la manera como la gente vive, piensa o actúa. La mayoría de las presentaciones fallan incluso antes de empezar, porque no dedicamos el tiempo suficiente durante la fase de planificación a meditar sobre la idea central que deseamos transmitir. Nuestro problema no suele ser la escasez de ideas que contar, sino que volcamos demasiadas y terminamos oscureciendo la idea central, hasta el extremo de que mucha gente saldrá de la sala preguntándose: “¿qué me querían contar?”.

Real Leaders Don’t Do PowerPointChristopher Witt, autor del libro “Real Leaders Don’t Do PowerPoint”, nos proporciona una lista de 16 preguntas que todos deberíamos hacernos y dedicar tiempo a responder antes de abrir PowerPoint y crear la primera transparencia.

1. ¿Cuál es la esencia de la idea? ¿Cómo la resumirías en una sola frase?

2. ¿Qué única cosa necesita conocer la audiencia más que nada?

3. ¿Qué te sorprendió cuando estabas investigando o documentando el tema? ¿Qué encuentras aún intrigante?

4. ¿Qué anécdota o metáfora capta la esencia de la idea? ¿A qué objeto o acción se parece tu idea?

5. ¿Dónde está el conflicto? ¿Qué tipo de conflicto (de ideas, de sucesos, de personas) causó esta idea en primera instancia? ¿Qué conflicto referencia esta idea? ¿Qué conflicto genera o generará?

6. ¿Puedes ponerle cara a la idea? ¿Existe alguna persona asociada con la idea? ¿Ilustra la idea la vida, el trabajo o la historia de alguien? ¿Quién se ve afectado, positiva o negativamente, por la idea?

7. ¿Puede una cita articular esta idea?

8. ¿Cuáles son los elementos centrales de esta idea y cómo se conectan o interactúan?

9. ¿Cuál es la forma de la idea? Si tuvieras que dibujarla sobre una servilleta (->) o sobre una pizarra, ¿qué parecería? ¿Un diagrama de flujo, círculos concéntricos, una escalera, un camino tortuoso, una pirámide, fuerzas en oposición?

10. ¿Cuál es tu punto de vista? ¿Estás a favor o en contra? ¿Eres un escéptico o un creyente?

11. ¿Qué problema soluciona la idea? ¿Qué problema causa? ¿Quién se ve afectado por el problema o por su solución?

12. ¿Qué objetivo alcanza la idea?

13. ¿Cuál es la historia de la idea? ¿Cómo ha sido articulada en el pasado? ¿Cómo ha evolucionado la idea a lo largo del tiempo?

14. ¿Cuál es el suceso central de la idea? ¿Qué hechos dieron lugar a la necesidad de la idea o proporcionaron el conocimiento y percepción que condujeron a la idea?

15. ¿Cuál es el proceso de la idea? ¿Qué condujo a la idea? ¿Cómo se ramifica la idea? ¿Cuáles son las implicaciones futuras de la idea?

16. ¿Qué cuestiones plantea la idea o deja sin responder?

16 preguntas que debes hacerte sobre la idea central de tu presentación

Dedica tiempo a plantearte estas preguntas antes de empezar a crear la primera transparencia y comprobarás cómo tus presentaciones ganan infinitamente.

(Adaptado de la entrada Questions to Ask Yourself con el amable permiso de Chris Witt)

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¿Qué preguntas te haces antes de la presentación para clarificar tu idea central?


Las cuatro excusas más habituales para no ensayar antes de tu presentación

Octubre 15, 2009

Fabricamos excusas para todo“Yo no necesito ensayar”. Lo he oído repetir mil y una veces. Y así salen las charlas, claro. Si nunca ensayas, una de las primeras consecuencias nefastas suele ser exceder el tiempo asignado. Otra suele ser embrollarte y andarte con ambages sin llegar al grano, olvidando detalles relevantes y proporcionando otros muchos irrelevantes. Y si además no dominas la materia, la inseguridad y las lagunas hacen su aparición, seguidas  en estrecha formación de los nervios capitaneados por el miedo.

A pesar de los innegables beneficios del ensayo, la triste realidad es que casi nadie ensaya. ¿Por qué no? Analicemos algunas de las excusas más habituales recopiladas por Javier Reyero en su libro “Hablar para conVencer”.

1. No tengo tiempo para ensayar

¿Recordáis la historia de aquel leñador que se afanaba trabajosamente en cortar madera con un hacha con el filo embotado porque, según él, no tenía tiempo para detenerse a afilarla? Afirma Reyero:

“El tiempo que se emplea en el ensayo no es un gasto, es una inversión.”

La excelencia sólo se consigue con la práctica. Los grandes profesionales de todos los ámbitos de la vida, artistas, deportistas, informáticos, etc., han “metido” muchas horas. Según algunos estudios, nada menos que 10.000 horas para llegar a ser cada uno un maestro de su arte. Ensayar “afila” tus destrezas.

No tengo tiempo para ensayar

2. Si ensayo descubro que no me lo sé

Efectivamente. Una gran verdad. Y digo yo: ¿no será mejor descubrirlo en solitario en tu casa o delante de un par de compañeros que no delante de docenas o cientos de personas durante la presentación? Si descubres durante los ensayos lagunas en tus conocimientos, fallos en tus razonamientos o inconsistencias en el hilo de tu argumentación, aún estás a tiempo de subsanarlos. Delante del público es ya demasiado tarde. Mejor remendar el descosido en casa que salir al escenario con el culo al aire.

Si ensayo descubro que no me lo sé

3. Cuando ensayo me pongo nervioso

Claro, porque descubrimos errores, nos damos cuenta de que la presentación no sale tan bien como nos gustaría. Pero precisamente gracias al ensayo podemos trabajar para corregir esos errores. Con cada nuevo ensayo comprobaremos cómo ganamos confianza. Al sentirnos más seguros de nosotros mismos y de nuestro discurso, entonces nuestro nivel de ansiedad disminuirá de forma natural. El mero hecho de haber ensayado y haber comprobado que te lo sabes y lo haces bien te permitirá controlar el miedo llegada la hora de la verdad.

Cuando ensayo me pongo nervioso

4. Prefiero improvisar y dejarme llevar

“Soy demasiado bueno como para ensayar”. Sí, estamos de acuerdo en que existen personas con un gran talento para la oratoria. Pero no olvidemos que cualquier destreza mejora si se la entrena. Por muy bien que creas que lo haces, si te analizas durante un ensayo descubrirás puntos de mejora. Y cuando llegue el momento de la presentación, lo harás aún mejor.

Prefiero improvisar y dejarme llevar

¿Ganará nuestra presentación si la ensayamos antes?

La respuesta es un rotundo sí. El ensayo es lo único que te conducirá de ser un buen presentador a ser un presentador extraordinario. ¡No tienes excusa para no ensayar!

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¿Ensayas tus presentaciones? ¿Usas alguna excusa creativa para no hacerlo? Comparte tus experiencias con el resto de lectores.


El poder de la representación visual de las ideas

Octubre 14, 2009

Mark Smiciklas es un bloguero visual. ¿Qué significa eso? Que las entradas de su blog no consisten en texto, sino que constan únicamente de unos estupendos gráficos muy inspirados e ingeniosos. Mark posee una extraordinaria capacidad para captar la esencia de las cosas y mostrarla para iluminación de todos de forma visual y además divertida, lo cual las vuelve más memorables aún. En lugar de usar una servilleta, al estilo divulgado por Dan Roam (ganador del concurso de presentaciones) en su libro “The Back of the Napkin”, aunque siguiendo la misma filosofía, Mark crea los gráficos con un programa de diseño, manteniéndolos esclarecedoramente simples.

Normalmente, sus gráficos vienen acompañados de un corto texto para hacerlos comprensibles, pero mínimo, ya que se entienden bastante bien por sí mismos. Mark Smiciklas constituye un ejemplo de primera de pensamiento visual aplicado. Aunque sus gráficos tratan sobre el marketing, nos resultarán sin duda alguna una fuente de inspiración para todos nosotros la próxima vez que nos enfrentemos en una presentación al reto de mostrar ideas complejas de manera simple. Comunicar es conseguir que la imagen que tienes en tu cabeza pase a las cabezas de los que te escuchan.

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¿Pasan tus transparencias el Test de la Mirada?

Octubre 12, 2009

slide:ology por Nancy Duarte en AmazonTeniendo en cuenta que las presentaciones constituyen un medio visual, en su libro “slide:ology”, Nancy Duarte propone la prueba de los tres segundos: dado que es imposible para un oyente procesar tus transparencias y tus palabras simultáneamente, ¿puede el mensaje de tus transparencias procesarse en tres segundos o menos?

Con el fin de ayudarte a crear mejores transparencias, Nancy Duarte y Glenn Hughes (no, no es el famoso bajista) han creado este “Test de la Mirada”. El test proporciona una forma cuantificable de probar la viabilidad de una transparencia como medio visual facilitando el cálculo de su relación señal a ruido.

El Test de la Mirada

En aras de la objetividad, una persona diferente a quien creó las transparencias debería completar la hoja de test para cada una de las transparencias. Idealmente, el ruido debería ser cero en todos los casos.

Por supuesto, se trata de un objetivo muy difícil de alcanzar, por lo que puede resultar más realista proponerse una relación señal a ruido determinada para todas las presentaciones de nuestra organización o bien para una presentación determinada.

El mero hecho de disponer de una herramienta capaz de cuantificar los resultados ya supondrá un impulso de mejora.

(Adaptado de la entrada Stanford Passed (and Failed) the Glance Test. Would you? con el amable permiso de Nancy Duarte)

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¿Has probado el test de la mirada con tus transparencias? ¿Qué resultado has obtenido? ¿Lo pasan? ¿No lo pasan? ¿Te parece útil? ¿Te parece exagerado? Comparte tu opinión con el resto de lectores.


Conoce la opinión de la audiencia durante tu presentación mediante votaciones en vivo

Octubre 8, 2009

Nos encanta votar. ¿Y a quién no?Tal y como han demostrado hasta la saciedad infinidad de frívolos programas de TV e innumerables encuestas populares en Internet, nos encanta votar. Ahora bien, ¿por qué limitar las votaciones al ámbito de la TV o de la web? ¿Por qué no incluir votaciones en medio de una presentación y mostrar en tiempo presente  con un atractivo diseño el resultado en vivo de la votación? Con Poll Everywhere es posible. Todo lo que se requiere de la audiencia es que sus miembros posean un teléfono móvil o cualquier otro tipo de dispositivo conectado a Internet.

Como ya mencioné en una entrada anterior sobre la participación de la audiencia, involucrarla activamente mediante preguntas a mano alzada constituye un recurso muy potente para romper con la monotonía y reavivar el interés, así como para escuchar su opinión. En algunos eventos a los que he asistido se nos proporcionaban a los miembros de la audiencia unos dispositivos de votación, que tienen el inconveniente de requerir del organizador la compra o alquiler de docenas o incluso cientos de unidades y software especializado. Muy útiles, pero con un coste elevadísimo. La incomparable ventaja de Poll Everywhere es que requiere dispositivos ya existentes en el bolsillo de cualquier audiencia: un teléfono móvil.

Cuatro formas distintas de votar con Poll Everywhere

Cuatro formas de votar con Poll Everywhere

  • Mensajes SMS. Este método no requiere conexión a Internet y está al alcance de todos.
  • Una página web a la que se accede con un navegador convencional desde un portátil o cualquier otro dispositivo que permita navegar por Internet.
  • Twitter.
  • Teléfonos móviles inteligentes, como el iPhone o la BlackBerry, para los que existe una página creada especialmente para este tipo de dispositivos.

Los datos enviados por los usuarios pueden visualizarse instantáneamente a medida que llegan sobre una transparencia de PowerPoint o de Keynote, hasta que paralices la encuesta, momento a partir del cual ya no se podrá votar más. Posteriormente, los resultados de la votación pueden verse públicamente a través de Internet o incrustarse dentro de tu propia página web o blog.

Resultados de la votación importados en vivo dentro de PowerPoint

Tres tipos de preguntas soportados en Poll Everywhere

  • Selección múltiple: Creas diversas opciones y los encuestados pueden seleccionar una de ellas.
  • Texto libre: Planteas una pregunta a la que los encuestados pueden responder con cualquier texto.
  • Objetivos: Permite realizar subastas.

Si necesitas conocer la opinión de la audiencia sobre cualquier tema durante tu próxima presentación, plantéate utilizar Poll Everywhere. Sabrás lo que opinan y los dejarás con la boca abierta.

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¿Utilizas algún otro sofisticado mecanismo tecnológico para conocer la opinión de la audiencia? Comparte tus experiencias de votación durante presentaciones.